miércoles, 29 de diciembre de 2010

Navidad debe hacernos más humanos, exhorta Cardenal español




"La Navidad debiera hacernos a todos más humanos, más solidarios con los que pasan hambre y sed, con los enfermos y los pobres", afirmó el Arzobispo de Barcelona, Cardenal Lluís Martínez Sistach en su carta semanal, el 19 de diciembre.
Estas fiestas contienen también "un mensaje profundamente humano", pues "la vocación de la persona humana es sobre todo el amor, el amor recibido y el amor ofrecido" y así, sólo en la experiencia del amor "el hombre puede hallar el sentido más profundo de su vida".

El Cardenal remarcó que la Navidad "nos dice sobre todo que Dios no es el antagonista del hombre, sino que es el amigo del hombre" pues, como señaló el Papa Benedicto XVI, Dios Padre "envió al mundo a su Hijo Jesucristo, con la finalidad de que nadie se pierda, sino que todos tengan vida eterna".
Tal como lo indicó Benedicto XVI en su reciente visita a España, la Navidad también se trata de "globalizar el amor", señaló el Cardenal Martínez Sistach, pues "es una fiesta de solidaridad, ya que es la manifestación de un Dios solidario con el mundo".
El Arzobispo de Barcelona recordó que el Papa, en su visita a Santiago de Compostela, indicó que las personas deben aprender a "abrazar a sus hermanos, descubriendo en ellos la imagen y la semejanza divina, que constituye la verdad más profunda de su ser y que es el origen de la genuina libertad".
Una "Navidad solidaria" nos exige acercarnos a aquellos que sufren, "especialmente en estos momentos de serias dificultades económicas", finalizó el Cardenal.

"Gobierno por decreto" de Chávez convierte a Venezuela en dictadura, denuncia Arzobispo

  

 
El Arzobispo de Coro y segundo Vicepresidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), Mons. Roberto Luckert, señaló que la "Ley Habilitante" aprobada por la Asamblea Nacional para que el Presidente Hugo Chávez gobierne por decreto durante 18 meses, atropella la Constitución y convierte al país en una "dictadura constitucional democrática".
La Asamblea Nacional aprobó el viernes 17 de diciembre, el pedido del Presidente Chávez de una ley que le permita gobernar por decreto para enfrentar la emergencia por las lluvias que azotan el país. El mandatario pidió estas facultades a pocas semanas del 5 de enero, fecha en que tomarán posesión los 165 miembros de la Asamblea Nacional elegidos el 26 de septiembre pasado.
En estas elecciones el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela obtuvo 95 escaños, a los que sumarían tres diputados de grupos afines al chavismo. Con 98 diputados, Chávez ya no gozará de la mayoría de dos tercios requerida por la Constitución para avalar sus iniciativas.
La Ley Habilitante le da facultades para legislar en materia de ordenación territorial, seguridad ciudadana y jurídica, transporte y servicios públicos, así como mayor poder sobre finanzas e impuestos, el desarrollo integral y uso de la tierra urbana y rural, cooperación internacional y la atención a la emergencia de las lluvias.
Mons. Luckert declaró a ACI Prensa en comunicación telefónica este lunes 20 de diciembre, que la medida es "un abuso y un atropello a la Constitución" porque Chávez tiene sí "muchos modos de poder hacer lo que quiere hacer" para enfrentar la situación de los damnificados por las lluvias de diciembre.
El Arzobispo explicó que esta ley convierte a la nueva Asamblea Nacional en un "congreso de eunucos políticos que no van a poder actuar en lo que tienen que actuar".
Los legisladores, dijo Mons. Luckert, están "para hacer leyes, para legislar, no para ser manos caídas o tontos útiles o perros mudos en un congreso en el cual no van a poder hacer nada".
"Personalmente considero que a esta nueva Asamblea Legislativa que no va a tener mayoría (oficialista) la quieren convertir precisamente en una manada de perros mudos que no puedan hablar, no puedan ladrar, no puedan decir las cosas que tienen que decir y no puedan construir leyes que verdaderamente vayan a beneficiar al país. ¿Para qué queremos legisladores si no van a actuar?", cuestionó.
El Arzobispo advirtió que con esta medida Venezuela se "está convirtiendo en una dictadura constitucional democrática, es decir, porque todo lo hacen según las normas de la ley, según las normas constitucionales según él (Chávez), es decir, esto es una pantalla en la cual se está reflejando el paquete cubano".
"Todas estas son leyes o normas que nos vienen del paquete cubano y que los asesores cubanos lo quieren imponer en Venezuela. Esto va camino a la autocracia fidelista de esos 59 largos años que ese pobre país vive", concluyó.

Benedicto XVI: La Iglesia debe hacer resplandecer la fe




 

La Iglesia debe hacer resplandecer la fe en el amor de Dios, destacó Benedicto XVI en la tradicional audiencia a los miembros de la Curia romana y de la Gobernación para la presentación de las felicitaciones navideñas.

En el discurso que pronunció este lunes por la mañana en la Sala Regia del Palacio Apostólico Vaticano, el Papa quiso recordar algunos acontecimientos importantes del año que está ya acabando, entre ellos el Sínodo de las Iglesias de Oriente Medio celebrado este año.

“Sobre la base del espíritu de la fe y de su racionabilidad, el Sínodo ha desarrollado un gran concepto de diálogo, de perdón y de mutua acogida, un concepto que queremos ahora gritar al mundo”, destacó.
Y añadió: “Así las palabras y las ideas del Sínodo deben ser un fuerte grito dirigido a todas las personas con responsabilidad política o religiosa para que detengan la cristianofobia; para que se levanten en defensa de los prófugos y de los que sufren y revitalicen el espíritu de la reconciliación”.
Para Benedicto XVI, “la curación podrá venir sólo de una fe profunda en el amor reconciliador de Dios” y “dar fuerza a esta fe, nutrirla y hacerla resplandecer es la tarea principal de la Iglesia en esta hora”.
Con los ortodoxos
En este contexto, el Papa recordó su viaje a Chipre y la “inolvidable la hospitalidad de la Iglesia ortodoxa que pudimos experimentar con gran gratitud”.
Respecto a las relaciones con los ortodoxos, indicó que “aunque la comunión plena no nos ha sido dada aún, constatamos con alegría, con todo, que la forma básica de la Iglesia antigua nos une profundamente unos a otros”.
En este sentido se refirió al “ministerio sacramental de los Obispos como portadores de la tradición apostólica, la lectura de la Escritura según la hermenéutica de la Regula fidei, la comprensión de la Escritura en la unidad multiforme centrada en Cristo y desarrollada gracias a la inspiración de Dios y, finalmente, la fe en la centralidad de la Eucaristía en la vida de la Iglesia”.
“Así hemos encontrado de modo vivo la riqueza de los ritos de la Iglesia antigua también dentro de la Iglesia católica”, destacó, recordando las liturgias con maronitas y con melquitas, las celebraciones en rito latino y los momentos de oración ecuménica con los ortodoxos.
Deseo de paz
Sin embargo, añadió, “vimos también el problema del país dividido”. “Se hacían visibles las culpas del pasado y las profundas heridas, pero también el deseo de paz y de comunión como existían antes”, dijo.
Según el Papa, “sólo en el compromiso y en la comprensión mutua puede restablecerse una unidad” y “preparar a la gente a esta actitud de paz es una tarea esencial de la pastoral”.
Respecto a la situación en Oriente Medio, indicó que “en los desórdenes de los últimos años ha sido turbada la historia de convivencia, las tensiones y las divisiones han crecido, de modo que cada vez más con temor somos testigos de actos de violencia en los que ya no se respeta lo que para el otro es sagrado, sino que al contrario, se derrumban las reglas más elementales de la humanidad”.
“En la situación actual, los cristianos son la minoría más oprimida y atormentada”, declaró.
Reino Unido
En su discurso, el Papa también se refirió a la visita pastoral que realizó al Reino Unido del 16 al 19 de septiembre.
Exhortó a buscar una continua conversión a la fe en Dios y recordó la beatificación del cardenal John Henry Newman, del cual destacó la conversión “a la fe en el Dios vivo”.
Hasta el momento de esa conversión, explicó, “Newman pensaba como la mayoría de los hombres de su tiempo y como la mayoría de los hombres de hoy, que no excluyen simplemente la existencia de Dios, pero que la consideran como algo inseguro, que no tiene un papel esencial en la propia vida”.
“Lo que a él le parecía verdaderamente real, como a los hombres de su tiempo, era lo empírico, lo que es materialmente perceptible”.
En su conversión, destacó, “Newman reconoce que las cosas son precisamente al contrario: que Dios y el alma, el ser mismo del hombre a nivel espiritual, constituyen lo que es verdaderamente real, lo que cuenta” y “son mucho más reales que los objetos perceptibles”.
En ese contexto, “lo que hasta entonces le había parecido como irreal y secundario se revela como lo verdaderamente decisivo”.
“Donde una conversión semejante tiene lugar, no cambia simplemente una teoría, sino que cambia la forma fundamental de la vida -constató-. Todos nosotros tenemos siempre necesidad de esta conversión: entonces estamos en el buen camino”.



El Papa recordó después que “la fuerza motriz que le empujaba en el camino de la conversión, en Newman, era la conciencia”, pero no en su concepción moderna, para la cual “en materia de moral y de religión, la dimensión subjetiva, el individuo, constituye la última instancia de la decisión”.
Según esta línea de pensamiento, “a lo objetivo pertenecen las cosas que se pueden calcular y comprobar mediante el experimento”.
“La religión y la moral se sustraen a estos métodos y por ello se consideran en el ámbito de lo subjetivo”, y en este campo podría decidir “sólo el individuo con sus intuiciones y experiencias”.
Según el Pontífice, la concepción que Newman tenía de la conciencia es totalmente opuesta.
Para él, de hecho, “'conciencia' significa la capacidad de verdad del hombre: la capacidad de reconocer precisamente en los ámbitos decisivos de su existencia – religión y moral – una verdad, la verdad”.
“La conciencia, la capacidad del hombre de reconocer la verdad, le impone con ello, al mismo tiempo, el deber de encaminarse hacia la verdad, de buscarla y de someterse a ella allí donde la encuentra”, continuó.

“Conciencia y capacidad de verdad y de obediencia a la verdad, que se muestra al hombre que busca con corazón abierto”.

El de Newman es, por tanto, “un camino de la conciencia – un camino no de la subjetividad que se afirma, sino, precisamente al contrario, de la obediencia a la verdad que paso a paso se abría a él”.
La conversión de Newman al catolicismo, prosiguió el Obispo de Roma, “exigía de él abandonar casi todo lo que le era precioso: sus bienes y su profesión, su grado académico, los vínculos familiares y muchos amigos”.
“Newman había sido siempre consciente de tener una misión hacia Inglaterra”, añadió, “pero en la teología católica de su tiempo, su voz apenas podía oírse” porque “era demasiado extraña respecto a la forma dominante del pensamiento teológico y también de la piedad”.
“En la humildad y en la oscuridad de la obediencia, tuvo que esperar hasta que su mensaje fuera utilizado y comprendido”.
Responsabilidad común
En su discurso, Benedicto XVI recordó el encuentro que tuvo con el mundo de la cultura en la Westminster Hall, “en el que la conciencia de la responsabilidad común en este momento histórico creó una gran atención, que, en el fondo, se dirige a la cuestión sobre la verdad y la propia fe”.
“Que en este debate la Iglesia debe dar su propia contribución, era evidente para todos”, afirmó.

Y concluyó esta cuestión citando a Alexis de Tocqueville, que “había observado que en América la democracia había sido posible y había funcionado porque existía un consenso moral de base que, yendo más allá de las denominaciones individuales, unía a todos”.
“Sólo si existe un consenso semejante sobre lo esencial, las constituciones y el derecho pueden funcionar -dijo el Pontífice-. Este consenso de fondo procedente del patrimonio cristiano está en peligro allí donde en su lugar, en lugar de la razón moral, se coloca la mera racionalidad finalista”.
“Combatir contra esta ceguera de la razón y conservar su capacidad de ver lo esencial, de ver a Dios y al hombre, lo que es bueno y lo que es verdadero, es el interés común que debe unir a todos los hombres de buena voluntad -añadió-. Está en juego el futuro del mundo”.
Conciencia

Tailandia: Una Iglesia nacida de una grano de mostaza

 
Los cristianos constituyen menos del 1% de los 67 millones de habitantes de Tailandia. Y aún así contribuye eficazmente en la educación de la nación – incluso el rey y la reina han pasado por colegios católicos – y en la atención a los tailandeses enfermos y a los que sufren: niños con sida, víctimas del tráfico de seres humanos, pobres.

Monseñor George Yod Phimphisan es redentorista y obispo emérito de Udon Thani.
El prelado de 77 años ha hablado para el programa de televisión “Dios llora en la Tierra”, sobre la labor de la Iglesia en Tailandia – así como de su esperanza de que los asiáticos se conviertan en los misioneros del tercer milenio cristiano.
- En Tailandia se dice que un verdadero tailandés es budista. ¿Qué ocurrió con usted? Usted nació en Tailandia, ¿cómo puede ser cristiano y tailandés al mismo tiempo?
Monseñor Phimphisan: Tengo una mezcla de orígenes – escocés, alemán, portugués, japonés y tailandés. Nací en una familia católica. Mi padre era de origen portugués y tailandés y el padre de mi madre, mi abuelo materno, era de Escocia. Mis padres se encontraron en Tailandia y es por lo que nací católico.
- Usted mismo es misionero. ¿Lo es porque fue tocado por la labor misionera?
Monseñor Phimphisan: Soy sacerdote redentorista, y los sacerdotes llegaron a Tailandia hace 60 años. En aquella época había un sacerdote misionero francés de la Sociedad de Misiones Extranjeras que nos enseñaba el catecismo y, en una ocasión, le mencioné que estaba pensando convertirme en sacerdote en el futuro. Me dijo que yo era la clase de persona a la que le gusta estar en compañía de otros, por lo que debería unirme a una orden religiosa para poder vivir en comunidad.
Me sugirió la orden salesiana; llevaban un tiempo en Tailandia. Le dije que no quería unirme a ellos porque no quería enseñar. Me dijo que había otra orden religiosa que acababa de llegar, los redentoristas, que llevaban unos dos o tres años. Así que me fui con él a verlos y me sentí atraído por ellos, especialmente cuando me hablaron del espíritu de su fundador, San Alfonso. Así que fui enviado a Filipinas durante dos años al seminario menor y un año en el noviciado.
Después hice mis votos, y fui enviado a Norteamérica, porque los primeros redentoristas llegaban de Estados Unidos. Debe haber notado mi acento norteamericano. Fui ordenado sacerdote en Estados Unidos en el décimo aniversario de la llegada de los redentoristas a Tailandia. Así que soy misionero por haberlo escogido.
- ¿Se siente misionero en su propio país?
Monseñor Phimphisan: Sí, y la Santa Sede confió la diócesis de Udon Thani a los redentoristas. Mi predecesor, monseñor Duhart, fue el primer obispo de la diócesis.
Durante la guerra de Vietnam, el presidente Eisenhower de Estados Unidos alertó de la “teoría del dominó” que los comunistas habían puesto en marcha en los países del río Mekong. Tailandia sería el siguiente objetivo pero esto nunca ocurrió. Esto provocó que los obispos de aquella época – la mayoría de ellos eran extranjeros – presentaran su renuncia y dejaran su lugar a sacerdotes locales, sacerdotes tailandeses.
La razón, creo, de por qué el comunismo no enraizó en Tailandia fue una táctica muy eficaz del gobierno. Al comunismo le pusieron la etiqueta de “colonizador” y convocaron a los tailandeses diciéndoles que Tailandia nunca había sido colonizada por nadie y que los comunistas quieran “colonizar” Tailandia. Esto fue lo que dijo el gobierno y la gente tomó las armas y luchó contra los comunistas que eran etiquetados como “colonizadores”. Creo que nosotros somos el único país del sureste asiático que nunca ha sido colonizado.
En segundo lugar, la división entre ricos y pobres en Tailandia está siendo “cerrada” por su majestad el rey y la familia real. Siempre está con los pobres. Así que la influencia comunista fue insignificante y lejana, aunque tuvimos alguna infiltración. Pero nunca tuvo lugar una toma del poder y se lo agradecemos a Dios. Así que en el lado tailandés del río Mekong es donde se paró el comunismo y nunca pasó a Tailandia.
- Los redentoristas tienen una clara opción por los pobres. ¿Qué hacen por los pobres en su diócesis?
Monseñor Phimphisan: Una de las cosas que intentamos hacer es ayudar con programas de desarrollo social. Tenemos varios proyectos sociales para pobres y, tras ayudarles, intentamos establecer una continuidad con ellos para que se ayuden unos a otros. En el pasado, la gente en las aldeas, por ejemplo – el cultivo del arroz es muy común en Tailandia y la gente cultiva su propio arroz – se reunía durante la cosecha del arroz para ayudarse unos a otros y el campesino que cultivaba el arroz y pedía ayuda proporcionaba la comida. Esta es una práctica común en las aldeas. No hay necesidad de contratar trabajadores temporales. Es este espíritu de ayudarse unos a otros. Intentamos que se conserve vivo este espíritu.
Otro proyecto es nuestra labor con los discapacitados. En el pasado, las familias con un hijo discapacitado encadenaban a este hijo dentro de la casa mientras trabajaban en el campo, porque no quería de los demás descubrieran que tenían un hijo discapacitado. Al tener un hijo discapacitado se piensa que has vivido o has hecho algo erróneo en tu vida anterior, por lo que tener un hijos discapacitado es una forma se castigo según sus creencias. Hemos establecido un grupo de apoyo para estas familias con niños discapacitados y las animamos e intentamos que estas familias se unan y ayuden durante la época de la cosecha.
Ahora, un programa muy importante es el que tiene que ver con niños cuyos padres tienen Sida. Tenemos dos centros, uno de ellos con cerca de 160 niños.
- ¿Es muy frecuente el Sida en Tailandia?
Monseñor Phimphisan: Está muy extendido. La gente se sirve de servicios de prostitutas en los bares y apenas saben cómo se contrae y se transmite el Sida.
- ¿Es este un problema de la sociedad tailandesa en general o tiene que ver con los turistas?
Mons. Phimphisan: Es de ambos, pero el problema lo tienen los tailandeses. No se tomaron en serio la amenaza del Sida. Durante una época ha habido un porcentaje muy alto pero está retrocediendo porque han visto los resultados. La gent ahora tiene tanto miedo al Sida que cuando nace un niño de padres con Sida se vuelve un estigma social. En mi diócesis la mayoría de la gente vive en las aldeas y muchos de ellos tienen mucho tiempo libre debido a que el trabajo en las granjas depende de las estaciones, o no hay bastante trabajo. Van a las grandes ciudades a trabajar. Los hombres, especialmente después del trabajo, utilizan los servicios de prostitutas y contraen el Sida. Estos mismos hombres vuelven luego a su casa y tienen relaciones con sus esposas: nace un niño con Sida.
Una vez que descubren que su hijo tiene Sida temen que el niño infecte a los demás. Rechazan a estos niños y nos los envían.
- ¿Son ustedes los únicos que lo hacen? ¿Los budistas hacen algo similar?
Monseñor Phimphisan: Hay un monasterio muy grande y un monje en Tailandia que está acogiendo a gente con Sida. Pero no están en nuestra zona. Estamos en el noreste de Tailandia y tenemos a un sacerdote redentorista norteamericano, el padre Michael Shea, que cuida a 160 niños con Sida. Ha construido tres casas separadas, para los chicos más mayores, las chicas y los más pequeños. Lleva con esto más de 15 años. Algunos niños han sobrevivido. No han muerto. Con los supervivientes, tras el tercer año, sabes si tienen Sida o no (El padre redentorista Michael Shea dirige la Casa Sarnelli para niños con Sida. Es un hospicio y orfanato en la aldea de Donwai, cerca de la ciudad de Nong Khai. La Casa Sarnelli proporciona un ambiente seguro, sano y de cariño a niños de entre 8 meses y 15 años durante el tiempo en que vivan).
- Hay otro problema relacionado con el Sida, el tráfico de mujeres y niños. El Papa mismo ha mencionado este problema.
Monseñor Phimphisan: El tráfico no es sólo interior sino también de gente de fuera, por ejemplo, de Laos, Camboya y Myanmar. Vienen y acaban en la prostitución. Es el mayor problema que tenemos.
- ¿Como Iglesia católica en Tailandia, tienen algún proyecto especial para esto?
Monseñor Phimphisan: Sí, lo tenemos. Intentamos darles un tratamiento y asistencia apropiados porque muchas de estos refugiados, la mayoría, son ilegales. Muchas de estas personas son víctimas y se aprovechan de ellos, y muchos de los traficantes son de Tailandia. Últimamente se ha capturado a muchos de estos traficantes tailandeses, por lo que está habiendo un descenso. Ahora hay que lograr que las autoridades estén seguras de que esto no sigue. Les animamos y hacemos lo que podemos pero se tienen que implicar las autoridades.
- ¿La Iglesia católica en Tailandia es una minoría y, aún así, la Iglesia católica lleva adelante proyectos como la educación, la ayuda a los mujeres y a los niños, y la asistencia con el Sida, en nombre de la sociedad tailandesa?
Monseñor Phimphisan: Así es. Cuando los comunistas se hicieron con Laos, muchos laosianos cruzaron a Tailandia por el río Mekong como refugiados. Venían en decenas de miles. Muchas de nuestras religiosas se presentaron para ayudar. Las hermanas preparaban sin parar cada día comida para estos refugiados.
Tras un tiempo algunos refugiados se acercaron a las hermanas para preguntarles: “¿Por qué hacéis esto? ¿Queréis que nos hagamos católicos como vosotras?”. Las hermanas les respondieron: “Esa no es la razón por la que lo hacemos. La razón por la que os ayudamos es que nuestra religión nos enseña a amar a nuestros prójimos, y vosotros sois nuestros prójimos, por eso os ayudamos. Si queréis haceros católicos eso es un asunto vuestro, no os animamos a ello”.
Finalmente algunos de estos refugiados fueron admitidos por otros países. Algunos se establecieron en Tailandia. Este es un ejemplo muy bueno de la ayuda que proporcionan los católicos.
(…)
- ¿Qué puede aportar la Iglesia católica tailandesa a la Iglesia universal?
Monseñor Phimphisan: Todavía tenemos buenas vocaciones en Tailandia. Para darle una idea: somos 65 millones de personas y, de ellas, 350.000 somos católicas, lo que es menos del 1%. Tenemos 150 seminaristas en nuestro seminario mayor nacional para sacerdotes diocesanos. También tenemos órdenes religiosas masculinas y femeninas por todo el país. Cuando llegué a obispo hace 34 años, propuse, dado el número de vocaciones, que deberíamos comenzar una sociedad de misiones en Tailandia. Tres o cuatro años después nació la idea y ahora tenemos nuestra propia sociedad de misiones.
- ¿Así que ahora pueden enviarnos sacerdotes?
Monseñor Phimphisan: Sí, así es, y, pero actualmente los estamos enviado a nuestros países vecinos – Laos, Camboya, etc. donde, más o menos hay una cultura similar. Es como estamos empezando. Cuando propuse esto al principio, mi idea era: cuando los misioneros vinieron de Europa a extender la fe, no vinieron porque tuvieran un exceso de misioneros, no, necesitaban aquellos sacerdotes pero hicieron el sacrificio para traernos la fe. Así que también nosotros deberíamos hacer el sacrificio para devolver, para restituir. Hace poco hemos celebrado los 350 años de la Sociedad de Misiones de París y Tailandia, creo, fue el primer país de Asia al que llegaron estos misioneros, por lo que nuestra fe en Tailandia tiene unos 350 años. Ellos fueron los primeros en hacerlo.
- Si lo puede expresar en una frase, ¿qué esperanzas abriga?
Monseñor Phimphisan: Yendo como van las cosas, espero, como misionero, gracias a nuestra propia sociedad de misiones, que podamos ayudar enviando misioneros a otros países. Asistí al sínodo de los obispos de Asia y ayudé con la traducción al tailandés del documento Ecclesia in Asia. Todavía pertenezco al consejo postsinodal para Asia y vengo a Roma todos los años por ello.
Recuerdo una frase de aquel documento: En el primer milenio, la Iglesia se extendió por Europa. En el segundo por Europa, América y parte de África. En el tercer milenio: Asia es el futuro.
Tal como yo lo veo se trata más o menos de un desafío para nosotros y, al mismo tiempo, de una profecía, de que quizá ahora sea Asia la que pueda enviar misioneros a Europa, América y África. Esa es nuestra esperanza, y le damos gracias a Dios por ella.
* * *
Esta entrevista fue realizada por Marie Pauline Meyer para “Dios llora en la Tierra”, un programa semanal radiotelevisivo producido por la Catholic Radio and Television Network en colaboración con la organización católica Ayuda a la Iglesia Necesitada.

Frenar cristianofobia en Medio Oriente, exhorta el Papa Benedicto XVI

  

 

El Papa Benedicto XVI hizo un enérgico llamado a poner freno a la cristianofobia, especialmente en Medio Oriente, y para que las autoridades protejan a los refugiados y animen el proceso de reconciliación.
En su saludo de hoy por Navidad a la curia del Vaticano, el Santo Padre se refirió al Sínodo de los Obispos de Medio Oriente celebrado en octubre en Roma y alertó que "en la situación actual, los cristianos son la minoría más oprimida y torturada. Durante siglos han vivido en paz con sus vecinos, judíos y musulmanes".
"En el Sínodo hemos escuchado las sabias palabras del Consejero del Muftí de la República del Líbano contra los actos de violencia contra los cristianos. Dijo que cuando se hiere a los cristianos a ellos también se les hiere".
Lamentablemente, prosiguió el Papa, "ésta y otras voces de la razón, a las que estamos profundamente agradecidos, son demasiado débiles. También en este caso, el obstáculo es la conexión entre el afán de lucro y la ceguera ideológica".
"Sobre la base del espíritu de la fe y de su racionalidad el Sínodo ha desarrollado un gran concepto del diálogo, el perdón mutuo y la aceptación, un concepto que ahora debemos proclamar al mundo. El ser humano es uno sólo y la humanidad es una sola. Lo que se hace en cualquier lugar contra el ser humano al final daña a todos".
"Las palabras del Sínodo deben ser un aldabonazo para todas las personas con responsabilidades políticas o religiosas para que pongan freno a la cristianofobia, se levanten para defender a los refugiados y a los que sufren y revitalicen el espíritu de reconciliación".
Seguidamente el Papa dijo que "hemos visto la rica cultura cristiana del Oriente. Pero también el problema del país dividido. Han salido a la luz las culpas del pasado y las heridas profundas, pero también el deseo de paz y de comunión que había existido antes".
"Todos son conscientes de que la violencia no reporta progreso, de hecho ha creado la situación actual. Sólo mediante el compromiso y el entendimiento mutuo se puede restaurar la unidad. Preparar a las personas a esta actitud de paz es una tarea esencial de la pastoral".
"El Sínodo amplió su mirada a todo Oriente Medio, donde conviven fieles pertenecientes a diversas religiones y a múltiples ritos y tradiciones distintas. Los disturbios de los últimos años han hecho que se tambalease la historia de la con-división, de modo que una y otra vez, somos testigos de actos de violencia que ya ni siquiera respetan lo que es sagrado para el otro".
Benedicto XVI dijo que en el Sínodo también se meditó sobre la necesaria unidad que debe existir con la Iglesia Ortodoxa: "aunque todavía no hayamos alcanzado la comunión plena hemos constatado que la forma básica de la Iglesia antigua nos une profundamente: el ministerio sacramental de los obispos como portadores de la tradición apostólica".
Elementos de unidad también son "la lectura de la Escritura según la hermenéutica de la ‘regula fidei’, la comprensión de la Escritura en la unidad multiforme centrada en Cristo, desarrollada gracias a la inspiración de Dios y, por último, la fe en la centralidad de la Eucaristía en la vida de la Iglesia".

Papa pide que se examine por qué sacerdotes han cometido abusos sexuales



El Papa ha felicitado la Navidad a la Curia vaticana y ha recordado los momentos más destacados de este año 2010. Ha hablado de los casos de abusos sexuales cometidos por sacerdotes, del Sinodo de Oriente Medio y de su viaje al Reino Unido.
Benedicto XVI


“Debemos acoger esta humillación como una exhortación a la verdad y una llamada a la renovación. Sólo la verdad salva. Debemos preguntarnos qué podemos hacer para reparar lo máximo posible la injusticia cometida. Debemos preguntarnos qué había de equivocado en nuestro mensaje, en nuestro modo de configurar el ser cristiano, para que una cosa así haya podido suceder. Debemos afrontar con una nueva resoluciónla fe y el bien. Debemos ser capaces de hacer penitencia. Debemos esforzarnos lo máximo posible en la preparación del sacerdocio para que algo así no pueda volver a suceder”.

Sobrevivientes de masacre volverán a Irak aunque les cueste la vida, dice sacerdote

  

 
 
El sacerdote siro-católico Georges Jahola se encarga de la atención pastoral en Roma, Italia, de los sobrevivientes de la masacre perpetrada por extremistas musulmanes en la Catedral de Bagdad el pasado 31 de octubre que dejó el saldo de 58 muertos. En declaraciones a ACI Prensa señala que estos cristianos volverán a Irak "incluso si eso les cuesta la vida".
En entrevista concedida a ACI Prensa este 16 de diciembre, el P. Jahola, que estudia actualmente en Roma y también sirve de nexo de los sobrevivientes y sus familias en el Policlínico Gemelli, señala que "están extinguiendo a los cristianos en Irak y este país parece que será solamente musulmán".
Sobre los cristianos que aún resisten ante la ola de violencia islámica en ese país de Medio Oriente, el sacerdote dijo que quieren irse porque ya no se sienten seguros. "Pueden ver que ya no hay lugar para los cristianos en Irak. Incluso para nosotros como Iglesia, no podemos negarlo".
Sobre los sobrevivientes que ya han sido curados y que pueden partir de regreso a casa, el P. Jahola comenta que lo hacen porque no conciben la idea de vivir en otro lugar. "Incluso si eso les cuesta la vida", añade.
Este presbítero relató también a ACI Prensa que circulan entre los iraquíes que salen del país algunas historias sobre el hecho de que los extremistas musulmanes han marcado con cruces rojas las casas de los cristianos. En su opinión estas marcas de los radicales islámicos buscan dar el siguiente mensaje: "esta gente todavía está en la Iglesia, todavía están vivos, aún necesitamos eliminarlos".
Tras criticar los muros que el gobierno de Irak construye alrededor de algunos templos cristianos, el sacerdote comenta que "es alarmante que un grupo étnico –un pueblo que habla el antiguo arameo y tiene raíces cristianas– esté siendo extinguido del mundo y nadie intervenga ante ello".
Emocionado hasta las lágrimas por la suerte de sus compatriotas, el P. Jahola, señala que no es nada sencillo salir de la patria y agrega: "no es posible que tengan que salir todos los cristianos iraquíes, pero negarlo también nos causa dolor".
Aunque parezca "absurdo" volver a su tierra natal, este sacerdote que confiesa haber sido inspirado por el valor de los cristianos masacrados en la Catedral de Bagdad, planea retornar a su tierra una vez que termine sus estudios. Para él la población de Irak "tiene un destino único que debe mantener con la fe".
"Esta para mí es la fuerza de los mártires que testimoniaron su fe en la Iglesia. No creo que haya hecho todavía lo que tengo que hacer, eso aún me espera".

Papa: no a “influencias poderosas” que quieren limitar el derecho a la vida

 
En el discurso que entregó el pasado jueves al nuevo embajador de Zambia ante la Santa Sede, Royson Mabuku Mukwena, el Papa Benedicto XVI se congratuló con este país por su defensa del derecho a la vida naciente.

“Es un motivo de particular satisfacción que las leyes de Zambia sigan respetando y defendiendo la dignidad de toda vida humana desde la concepción”, afirmó al Papa, al aceptar las Cartas Credenciales del diplomático zambiano.
“Poderosas influencias, muchas más allá de África – afirmó –, tratan de imponer limitaciones al derecho a la vida, viéndolo como algo que restringe la libertad de los demás. Sin embargo, por su parte, la Iglesia afirma que el derecho a la vida del inocente es inviolable, y que debe tener prioridad sobre todos los demás supuestos”.
Con ello, la Iglesia “dirige la atención hacia un principio moral objetivo, basado en la ley natural, cuyo contenido es accesible a la recta razón y no depende de decisiones políticas o del consenso social”.
El Papa auguró que Zambia “siga fomentando el debido respeto por los derechos de todo ser humano sin excepción, en armonía con el deber de proteger la vida desde la concepción hasta la muerte natural, como corresponde a un país verdaderamente cristiano”.
Iglesia
El Papa quiso recordar también cómo la Iglesia ha contribuido a la construcción del país.
“Con la colaboración de hombres y mujeres de buena voluntad en toda África, la Iglesia trabaja por la promoción de un equilibrio moral, jurídico y social entre los miembros de la familia humana. A través de sus diversas obras sociales, de desarrollo y caritativas, fomenta la consecución equilibrada de los derechos y deberes de los individuos y de la sociedad en su conjunto”.
La Iglesia en Zambia, subrayó el Papa, “ha contribuido positivamente en los ámbitos de la educación, el desarrollo y cuidado de la salud, especialmente en la lucha contra la malaria y el VIH / Sida”, y “seguirá participando activamente en la promoción de la salud de la población con un fuerte énfasis en la prevención mediante la educación”.
“Las mejoras en la salud a largo plazo se lograrán mediante la formación en la responsabilidad moral y la solidaridad, y en particular a través de la fidelidad en el matrimonio. De esta manera, la Iglesia trabaja para fomentar un mayor sentido de integridad por parte de las personas, y por la construcción de una sociedad que realmente valore la vida, la familia y la comunidad en general”.
Economía
Benedicto XVI quiso reconocer también “los indicios alentadores de mejora en su país, especialmente en el sector agrícola”.
“Con el crecimiento económico, los fondos han estado disponibles para proyectos de desarrollo importante, sobre todo en la extensión de condiciones sanitarias adecuada”, constató, observando que este país “ha hecho progresos significativos en este ámbito, tal como se refleja en la reducción de las tasas de mortalidad infantil y materna, y otras áreas relacionadas con la salud”.
Pero las mejoras deben extenderse a otros campos, entre ellos “la infraestructura, la disponibilidad de vivienda adecuada, la lucha contra la corrupción y la ampliación de las oportunidades educativas”, apuntó.
En este contexto, advirtió la necesidad de prestar la debida atención “a las necesidades de los menos afortunados”.
“Es de esperar que se fomente una estructura económica diversificada, así como un aumento en el número de las pequeñas empresas”, y sobre todo “es necesaria la movilización efectiva de todos los sujetos de la sociedad civil”, comentó.
Apoyo excepcional
En su discurso al Papa, publicado por L'Osservatore Romano, el nuevo embajador de Zambia afirmó que su país y la Santa Sede “comparten una posición común en numerosas cuestiones, incluso las ligadas a la moralidad, al logro de un desarrollo sostenible, a la erradicación de la pobreza, a los derechos humanos y al mantenimiento de la paz en el mundo”.
“El apoyo de la Iglesia católica a Zambia en las áreas mencionadas y en muchas otras, incluida la lucha contra el Sida, es excepcional”, reconoció, agradeciendo también al Papa haber creado por primera vez cardenal a un zambiano, el arzobispo Medardo Mazombwe.
El diplomático aseguró por su parte haber seguido “con gran interés” la reciente visita papal al Reino Unido.
“Su mensaje de amor y de defensa de la dignidad humana prescindiendo del credo religioso o la raza es alentador”, declaró.

El Papa: Acompañar la liberalización de la economía con responsabilidad

  

 

Benedicto XVI destacó la necesidad de acompañar la evolución económica con una base ética y en concreto con una actitud responsable.
Lo hizo en el discurso que entregó este jueves a la nueva embajadora de la República de las Seychelles ante la Santa Sede, Vivianne Fock Tave, al recibirla en el Vaticano junto a otros cuatro embajadores con motivo de la presentación de sus cartas credenciales.
“La liberalización de la economía preservando las conquistas sociales es una mutación que no requiere un cambio de mentalidades -destacó-: se trata pues de acompañar esta evolución para anticipar los efectos no siempre controlables en el tiempo dando una base ética necesaria y jugando la carta de la responsabilidad”.
En referencia a la cuestión del medio ambiente, indicó que “la programación del desarrollo económico debe también considerar atentamente la necesidad de respetar la integridad y los ritmos de la naturaleza porque los recursos naturales son limitados y algunos no son renovables”.
En este sentido, Benedicto XVI mostró su aprecio por la iniciativa del Gobierno de las Seychelles para restaurar y preservar la barrera de coral.
Y destacó la necesidad de que “los consumidores y los agentes de actividades industriales desarrollen una mayor responsabilidad en sus comportamientos”.
Según el Papa, “aumentar la responsabilidad de todos entraña también una cooperación activa y eficaz por el respeto y la protección de la dignidad humana frente a todo intento de proponer imágenes reduccionistas y deformadas, o una instrumentalización de cada persona”.
Benedicto XVI se refirió en este punto al turismo internacional como “factor notable de desarrollo económico y de crecimiento cultural” que puede, sin embargo “transformarse en ocasión de explotación y de degradación moral”.
Sobre este tema, indicó que “sólo el reconocimiento de la dignidad humana hace posible el crecimiento común y personal de todos”.
Familia y desarrollo
Por otra parte, destacó la necesidad de proteger la familia para favorecer el desarrollo humano integral y reforzar la solidaridad entre generaciones.
“Promovida y apoyada por el Estado y la sociedad, la familia tiene una función totalmente original e irreemplazable en la educación de los niños”, subrayó en el discurso.
El Papa señaló a la embajadora de las Seychelles que “con la familia, su nación continuará construyendo su futuro dando una formación apropiada a sus jóvenes generaciones para que sean capaces de trascender los límites en los que se les querría a veces encerrar y dándoles los medios concretos para luchar contra los males sociales, especialmente el paro y la droga”.
Y destacó la conveniencia también de “apoyar a los más desfavorecidos y luchar contra la corrupción garantizando una igualdad objetiva ante la ley entre las diversas clases sociales”.
Benedicto XVI se refirió al progreso logrado en las Seychelles, “resultado de los esfuerzos persistentes y de la contribución generosa de todas las esferas políticas y sociales, de los sectores públicos y privados”.
Y felicitó al Gobierno y al pueblo “por haber superado el desafío de la crisis económica mundial, constatado por un repunte del turismo y de las inversiones extranjeras directas, por un impulso de la economía nacional, proporcionando un espacio fiscal favorable a la reducción de la deuda y de los gastos prioritarios”.
También destacó la voluntad de la Iglesia local de seguir aportando su contribución específica, “tanto para apoyar a la familia, la educación y la formación de los jóvenes como para el desarrollo humano integral de cada personal”, que “implica un crecimiento espiritual y no sólo material”.

Urgen católicos que practiquen doctrina social de la Iglesia, dice Obispo argentino

 
El Obispo Emérito de Viedma, Mons. Miguel Esteban Hesayne, señaló que en estos tiempos es necesario que los católicos "conozcan y pongan en práctica, por encima de sus propios intereses, la Doctrina Social de la Iglesia".

"Se es discípulo de Jesús en la vida pública como en la vida privada", y los católicos deben "entender que no se queda bien con Dios si no se queda bien con el prójimo".
Durante su homilía por el Tercer Domingo de Adviento, Mons. Hesayne afirmó que "si al salir de Misa, no estamos más dispuestos a echar una mano al necesitado, hemos hecho un gesto vacío de contenido de fe católica".
"Demos gracias a Dios que actualmente la Doctrina Social de la Iglesia vuelve a ser tema de reflexión para la feligresía católica", pues "no se la estudia para enfrentar otras ideologías sociales-políticas vigentes, sino para cumplirla desde la opción de Fe por Jesús y su Evangelio".
Mons. Hesayne indicó que la Doctrina Social de la Iglesia es la "concreción del Mandato divino de amarnos los unos a otros como hermanos e hijos de un mismo Padre-Dios" y, por tanto, no puede quedar "como hasta ahora, en una simple y utópica teoría".
Mirar al futuro con coraje y confianza como San José, alienta el Papa Benedicto XVI

 
Al presidir el rezo del Ángelus dominical este mediodía (hora local) en la Plaza de San Pedro, el Papa Benedicto XVI exhortó a los fieles en Navidad a mirar el futuro con coraje y confianza como San José, poniéndose totalmente en las manos de Dios.

En su reflexión previa al rezo de la oración mariana, el Papa se refirió a San José, a quien el Evangelio de Mateo de este cuarto domingo de Adviento presenta como “’hombre justo’, fiel a la ley de Dios, disponible a cumplir su voluntad”.
Por ello, José “entra en el misterio de la Encarnación luego que un ángel del Señor, se la apareciera en sueños y le anuncia: ‘José, hijo de David, no temas tomar contigo a María, tu esposa. De hecho el niño que ha sido engendrado en ella viene del Espíritu Santo, ella dará a luz un niño que llamarás Jesús: que salvará a su pueblo de los pecados’".
"Abandonada la idea de repudiar en secreto a María, él la toma consigo porque ahora sus ojos ven en ella la obra de Dios”.
San José, explica el Santo Padre, actúa como el ángel del Señor le ordena. Dándole el nombre de Jesús, señala, el Santo Custodio de la Familia de Nazaret “se coloca en la esfera de los servidores humildes y fieles, similar a los ángeles y los profetas, similar a los mártires y los apóstoles, como cantan antiguos himnos orientales”.
“San José anuncia los prodigios del Señor, testimoniando la virginidad de María, la acción gratuita de Dios, y custodiando la vida terrenal del Mesías”.
Benedicto XVI dijo luego que “veneramos entonces al padre legal de Jesús, porque en él se perfila el hombre nuevo, que mira con confianza y coraje al futuro, no sigue el propio proyecto, sino que se confía totalmente a la infinita misericordia de Aquel que anuncian las profecías y abre el tiempo de salvación”.
Tras confiar al Santo Custodio a todos los sacerdotes de la Iglesia para que sean como él, entregados al Señor y reflejo de Cristo, el Papa hizo votos para que con la Virgen María, “en la Navidad ya próxima nuestros ojos se abran y vean a Jesús y el corazón se alegre de este admirable encuentro de amor”.
En su saludo en español, Benedicto XVI indicó que “en la proximidad de la Navidad, os invito a dirigir vuestra oración humilde y confiada al Niño Jesús, nacido de la Santísima Virgen, para que su luz oriente vuestras vidas y os llene de su amor y paz. Que impulsados por la docilidad de nuestra Madre del Cielo estemos siempre dispuestos a realizar en todo la voluntad del Señor, que nos llama y cuenta con cada uno de nosotros. Feliz domingo”.

Al defender la libertad religiosa, el Papa defiende a toda la humanidad


  

 

El portavoz vaticano comenta el Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz

Al defender la libertad religiosa, no sólo de los cristianos sino de todo creyente, Benedicto XVI está haciendo un servicio único a la humanidad para luchar contra los fundamentalismos y la violencia, asegura el portavoz vaticano.
El padre Federico Lombardi, SI, director de la Oficina de Información de la Santa Sede, comenta en el último número de Octava Dies, semanario del Centro Televisivo Vaticano, el Mensaje de Benedicto XVI para la Jornada Mundial de la Paz 2011.
El sacerdote comienza analizando una frase del texto que ha causado sensación, cuando el pontífice dice que “los cristianos son actualmente el grupo religioso que sufre el mayor número de persecuciones con motivo de su propia fe”.
“Es una de las afirmaciones que más llaman la atención del Mensaje del Papa para la próxima Jornada de la Paz, porque muchos continúan viviendo con la falsa idea de que los cristianos están generalmente en posiciones de poder y que los que son discriminados son generalmente los seguidores de otras religiones, posiblemente por culpa de los cristianos”, afirma el portavoz.
Ahora bien, aunque esta información ha sido documentada por numerosos informes rigurosos, el padre Lombardi asegura que “no es éste el centro del Mensaje”.
La misiva pontificia “se dirige con un horizonte amplio para el bien de toda la humanidad, teniendo presente la dignidad de la persona humana, de toda persona humana, y reivindicando un derecho fundamental”.
“No es pues un mensaje solo a favor de los cristianos --aclara el religioso jesuita--.  Es un mensaje en favor de todos, que lleva el signo de la experiencia directa – también del sufrimiento y de la muerte- de los cristianos, que reivindican para todos el derecho de buscar a Dios, reconocerlo y honrarlo en su vida, personalmente y junto a los otros”.
“Sin el respeto de este derecho, de todos y para todos, no se puede construir una comunidad pacífica. Los fantasmas, los fundamentalismos y el secularismo agresivo son enemigos de la verdadera paz”, concluye.

Asunción de María refleja nuestro destino, afirma el Papa Benedicto XVI



 
El Papa Benedicto XVI dirigió un mensaje a los participantes de la 15° sesión pública de las Pontificias Academias, en el que afirmó que en el misterio de la Asunción de María "vemos claramente reflejado y anunciado nuestro destino, nuestra esperanza".
El texto, enviado al Presidente del Consejo de Coordinación de las Pontificias Academias, Cardenal Gianfranco Ravasi, fue leído por el Secretario de Estado, Cardenal Tarcisio Bertone. La sesión se realizó ayer en el Palacio de San Pío X, en Roma.
Benedicto XVI tomó como referencia el tema de la sesión, "La Asunción de María, signo de consuelo y de segura esperanza". La Constitución dogmática "Lumen gentium" del Concilio Vaticano II, recordó, "enseña que María es signo de esperanza cierta y de consuelo para el Pueblo de Dios peregrino en la historia".
Indicó que "los Padres y Doctores de la Iglesia, haciéndose eco también del sentimiento común de los fieles y reflexionando sobre lo que la liturgia celebraba, proclamaron el singular privilegio de María e ilustraron su luminosa belleza, que sostiene y nutre nuestra esperanza".
"La reflexión teológica y espiritual, la liturgia, la devoción mariana y la representación artística forman verdaderamente un todo, un mensaje completo y eficaz, capaz de suscitar la maravilla de los ojos, de tocar el corazón y de llamar a la inteligencia a una comprensión aún más profunda del misterio de María, en el que vemos claramente reflejado y anunciado nuestro destino, nuestra esperanza", añadió.
En ese sentido, el Papa invitó a los expertos en Teología y Mariología "a recorrer la "via pulchritudinis", y expresó el deseo de que "también en nuestros días, gracias a una mayor colaboración entre teólogos, liturgistas y artistas, se ofrezcan a la admiración y a la contemplación de todos, mensajes incisivos y eficaces".
Por otro lado, el Pontífice, otorgó este año el Premio de las Pontificias Academias Eclesiásticas a la "Marian Academy of India", con sede en Bangalore (India) -representada por su presidente Kulandaisamy Rayar-, y al profesor Luís Alberto Esteves dos Santos Casimiro por su disertación doctoral "La Anunciación del Señor en la pintura portuguesa del 1500-1550. Análisis geométrico, iconográfico y significado iconológico".

Sociedad que no comparte sufrimiento de enfermos es cruel e inhumana, dice el Papa Benedicto XVI

 
En su mensaje para la 19° Jornada Mundial del Enfermo 2011 dado a conocer hoy, el Papa Benedicto XVI señaló que una sociedad que “no logra aceptar a los sufrientes y no es capaz de contribuir mediante la compasión a hacer que el sufrimiento sea compartido y llevado también interiormente es una sociedad cruel e inhumana”.

En el texto para la celebración de esta jornada el próximo 11 de febrero de 2011, fiesta de la Virgen de Lourdes, el Papa señala que “si todo hombre es nuestro hermano, entonces el más débil, el sufriente y el necesitado de cura deben ser el centro de nuestra atención, para que ninguno de ellos se sienta olvidado o marginado, de hecho ‘la medida de la humanidad se determina esencialmente en relación con el sufrimiento del sufriente’”.
El Santo Padre recuerda luego su visita a Turín en mayo de este año, donde veneró la Sábana Santa, y donde pudo reflexionar sobre la entrega de Cristo en la Cruz, para poder exclamar como San Pedro “¡por sus llagas han sido curados!”
En el mensaje con fecha 21 de noviembre, fiesta de Cristo Rey del Universo, Benedicto XVI afirma que “el Hijo de Dios ha sufrido, ha muerto, pero ha resucitado y por ello esas llagas se convierten en signo de nuestra redención, del perdón y la reconciliación con el Padre; pero también se convierten en prueba para la fe de los discípulos y la nuestra: cada vez que el Señor habla de su pasión y muerte, ellos no comprenden, refutan, se oponen. Para ellos, como para nosotros, el sufrimiento sigue estando cargado de misterio, difícil de aceptar y cargar”.
El Papa se dirige a los enfermos y sufrientes. A ellos les dice que “a través de las llagas de Cristo es que podemos ver, con ojos de esperanza, todos los males que afligen a la humanidad. Con su Resurrección, no ha eliminado el sufrimiento y el mal del mundo, pero lo ha vencido hasta la raíz. A la prepotencia del mal ha opuesto la omnipotencia del amor. Nos ha mostrado entonces que el camino de la paz es de la alegría y el Amor”.
“Dios, la Verdad y el Amor en persona, ha querido sufrir por nosotros y con nosotros, se ha hecho hombre para poder compartir, con el hombre, en modo real, en carne y sangre. En todo sufrimiento humano, entonces, ha entrado Uno que comparte el sufrimiento y la resistencia; en todo sufrimiento se difunde la con-solatio, el consuelo del amor partícipe de Dios para hacer surgir la estrella de la esperanza”.
“A ustedes, queridos hermanos y hermanas, repito este mensaje, para que sean testimonio de él a través de vuestro sufrimiento, vuestra vida y vuestra fe”.
Ante la realización de la Jornada Mundial de la Juventud en agosto de 2011 en Madrid, el Santo Padre se dirige también a los jóvenes, especialmente a los enfermos. “Con frecuencia la Pasión, la Cruz de Jesús dan miedo, porque parecen ser la negación de la vida. ¡En realidad, es exactamente lo contrario! La Cruz es el ‘sí’ de Dios al hombre, la expresión más alta y más intensa de su amor y la fuente de la que surge la vida eterna. Del corazón traspasado de Jesús nace esta vida divina”.
“Queridos jóvenes, aprendan a ‘ver’ y a ‘encontrar’ a Jesús en la Eucaristía, donde está presente de modo real por nosotros, hasta hacer alimento para el camino, pero sépanlo reconocer y servir también en los pobres, los enfermos, en los hermanos sufrientes y en dificultad, que necesitan vuestra ayuda. A todos los jóvenes enfermos y sanos, repito la invitación a crear puentes de amor y solidaridad, para que ninguno se sienta solo, sino cercano a Dios y parte de la gran familia de sus hijos”.
Benedicto XVI se refirió luego al constante acompañamiento de la Virgen María en la vida cotidiana y en los sufrimientos diarios. La Madre de Dios, dijo, es la salud de los enfermos y el consuelo de quienes sufren. Al pie de la Cruz, con el corazón traspasado, Ella asume la misión de ser Madre de todos los miembros de la Iglesia.
Finalmente el Papa alentó a las “autoridades para que inviertan siempre más energías en estructuras sanitarias que sean de ayuda y sostenimiento a los sufrientes, sobre todo los más pobres y necesitados” y saludó a todos los que en la Iglesia Católica sirven con amor y esmero a los hermanos enfermos: “que vean siempre en ellos el rostro de Cristo”.

Benedicto XVI opina que el árbol de Navidad enriquece el valor simbólico del Belén


 

El árbol de Navidad es un símbolo de la devoción popular que habla al mundo de esperanza y de paz, dijo el Papa a una delegación de unos 300 fieles procedentes de la diócesis de Bolzano-Bressanone, llegados al Vaticano para el regalo del árbol de Navidad colocado en la plaza de San Pedro e iluminado ayer por la noche.
De unos 30 metros de alto y con un diámetro de siete, el abeto, de 80 años de edad, procede de un valle del Tirol del Sur, como en 2007, en concreto del Común de Luson en el Valle Isarco. Talado sin dañar el bosque en el que creció, a casi 1.500 metros de altitud, el árbol de Navidad, que pesa cinco toneladas, llegó al Vaticano el pasado 2 de diciembre y fue colocado en la plaza al día siguiente.
Junto al abeto principal, han sido donados también unos cuarenta árboles más pequeños, algunos de ellos decorados con estrellas de paja realizadas a mano por miembros del Movimiento Católico de Mujeres de Bressanone. Esos árboles más pequeños adornarán los apartamentos pontificios, las residencias de los cardenales, las oficinas de la Curia y el Aula Pablo VI.
A favor del Belén y del árbol
“Sé que este particular acontecimiento ha despertado interés y ha implicado a toda la población de la región”, dijo el Papa, dando las gracias a todos los presentes. “El árbol de Navidad, explicó Benedicto XVI, enriquece el valor simbólico del belén, que es un mensaje de fraternidad y de amistad; una invitación a la unidad y a la paz; una invitación a dejar sitio, en nuestra vida y en la sociedad, a Dios, que nos ofrece su amor omnipotente a través de la frágil figura de un Niño, porque quiere que respondamos libremente a su amor con nuestro amor”.
“El belén y el árbol traen por tanto un mensaje de esperanza y de amor, y ayudan a crear el clima propicio para vivir en la justa dimensión espiritual y religiosa el misterio del nacimiento del Redentor”, dijo el Papa. Las luces, añadió, son el signo de “la luz que Cristo ha traído a la humanidad a través de su nacimiento” para disipar “las tinieblas del terror, de la tristeza y del pecado”.
El Pontífice deseó “que esta generosa iniciativa exhorte a todos los habitantes del Tirol del Sur a dar testimonio en el propio ambiente de los valores de la vida, del amor y de la paz que cada año nos encomienda la Navidad”.
Se encienden las luces del árbol en San Pedro
Por la tarde, fueron encendidas las luces del árbol de Navidad en la plaza de San Pedro con una ceremonia evocadora, especialmente esperada por los fieles romanos y por los peregrinos. En la ceremonia, intervinieron el obispo de Bolzano-Bressanone, monseñor Karl Golser; el presidente de la provincia, Luis Durnwalder; y el alcalde de Bressanone, Albert Pürgstaller, junto a miembros de la Compañía de los Schützen de Valle Isarco, así como diversos representantes del Estado de la Ciudad del Vaticano.
La animación musical corrió a cargo de tres formaciones de Bressanone: el coro del Duomo, la banda de música Bürgerkapelle y el Coro Plose.

Arzobispos de Irak: «Si continúan atacándonos, la comunidad cristiana se extinguirá»



 
Los arzobispos de Bagdad y Mosul visitaron ayer Madrid para recabar ayuda para los cristianos que se «encuentran desprotegidos en Irak». El asesinato de 61 católicos durante la misa dominical en la Iglesia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro de Bagdad motivó a Mons. Shaba Matoka, y Mons. Basile Georges Casmoussa a viajar a Estrasburgo para solicitar protección de la Unión Europea.
En rueda de prensa ofrecida en la Universidad San Pablo CEU de Madrid junto a Mons. Matoka, Mons. Casmoussa aseguró que después del atentado contra la iglesia el éxodo de los cristianos iraquíes ha ido en aumento.
“Piden las partidas de bautismo para poder marcharse. En primera instancia emigran a los países cercanos, luego a Australia, Estados Unidos”, afirmó el prelado, quien considera que la emigración no es la solución.
Quedan sólo un tercio de los cristianos
Según Mons. Casmoussa, antes de la invasión de Irak que encabezó Estados Unidos, en marzo de 2003, vivían en el país alrededor de 900.000 cristianos, actualmente la cifra puede situarse en un tercio. “Si continúan atacándonos, la comunidad cristiana en Irak se extinguirá” añadió Casmoussa, quien dice que los cristianos poblaban esas tierras ya antes de la llegada del Islam.
El arzobispo de Mosul considera que la solución pasa porque la Unión Europea ayude al Gobierno de Irak a tomar medidas. “Se trata de un gobierno débil, con luchas intestinas entre los partidos políticos y con grupos extremistas que sólo quieren la práctica de la religión islámica”, afirmó.
Paralelamente, Mons. Casmoussa considera que mientras que en Europa las minorías están protegidas, en Irak se encuentran en estado de indefensión. “Los cristianos que venden alcohol en sus tiendas son atacados, las jóvenes que estudian en la Universidad tienen que cubrirse con el pañuelo” islámico, manifestó el prelado iraquí, quien dijo desconocer las causas que originan los ataques a los cristianos, aunque considera que éstos son “una víctima fácil”.

No se investigan bien los atentados contra cristianos
Por su parte, Mons. Matoka añadió que los atentados contra los cristianos no son investigados en profundidad, y por ello “queremos saber quiénes son nuestros agresores, y por qué las investigaciones se frenan cuando llegan a ciertas personas”, sin dar más precisiones. Por esta razón los dos arzobispos proponen la creación de una comisión investigadora por parte de la Unión Europea y la presión de Occidente a Irak con el fin de que se respete a las minorías.
Ambos arzobispos consideran que los acontecimientos de Occidente repercuten en la vida de los cristianos. “Cuando se publicaron las caricaturas de Mahoma, se nos señaló con el dedo; cuando Bush habló de las Cruzadas se nos llamó cruzados. Por todas estas razones pedimos la protección de Europa”, dijo Mons. Casmoussa.

Hospital que realizó aborto en Arizona podría perder estatus católico

 
 
El Obispo de Phonenix (Estados Unidos), Mons. Thomas J. Olmsted, revocaría la afiliación católica de un hospital de Arizona que realizó un aborto en noviembre de 2009, según una carta divulgada el 15 de diciembre.
En la carta privada –filtrada a la prensa–, el Prelado se dirige a Lloyd Dean, presidente de la sede en San Francisco de la corporación sin fines de lucro Catholic Healthcare West (CHW), que opera el Hospital St. Joseph en la diócesis de Phoenix, por los hechos ocurridos hace un año.
En noviembre de 2009 el personal del Hospital St. Joseph decidió practicar un aborto a una mujer que podría haber tenido problemas en su parto.
El incidente condujo a la excomunión de la religiosa Margaret McBride, quien propuso a los médicos realizar el aborto bajo el argumento de que la intención principal era garantizar la salud de la mujer.
Sin embargo, a juicio de Mons. Olmsted –con el posterior apoyo de la Conferencia Estadounidense de Obispos Católicos– el "tratamiento" propuesto para la paciente fue un aborto directo e intencional, éticamente inadmisible bajo cualquier circunstancia.
En la carta que dirigió al presidente de CHW, el Obispo Olmsted evidenció que la empresa ha buscado el apoyo de ciertos teólogos que disienten de la opinión del Obispo y del Episcopado para avalar su decisión y plantear la validez de un desacuerdo en el tema.
Sin embargo, el Obispo aclara que está actitud de no reconocer el juicio del Prelado es inaceptable "porque hace caso omiso de mi autoridad y la responsabilidad de interpretar la ley moral y de enseñar la fe católica como Sucesor de los Apóstoles".
El desacuerdo específico entre el Obispo Olmsted y CHW se refiere a las "Directivas éticas y religiosas" (ERD) de la Conferencia Estadounidense de Obispos Católicos que establecen las directrices para la atención médica de acuerdo con la las normas de la teología moral católica.
Estas directrices establecen una distinción importante entre un aborto directo e intencional y un procedimiento médico no abortivo que se debe realizar con el fin de salvar la vida de una mujer embarazada, incluso si tiene el efecto secundario de causar un niño no nacido de la muerte.
El Obispo lamenta que las acciones de CHW evidencien "que no tienen ninguna intención de reconocer que lo que pasó en el Hospital St. Joseph fue moralmente incorrecto de acuerdo con la ERD". "Esto implicaría que no va a cambiar su modo de operación en la evaluación de futuros casos en que circunstancias similares se encuentran presentes", agregó.
"Ahora debemos actuar para asegurar que nunca más se produzcan violaciones a la ERD y para reparar el grave escándalo que ha resultado de este procedimiento entre los fieles cristianos", explicó el Obispo y les propuso un acuerdo para que el hospital mantenga su identidad y afiliación católica. Su propuesta exige al CHW reconocer que el aborto directo e intencional sí tuvo lugar en St. Joseph y comprometerse a evitar cualquier acción similar en el futuro.
Además, exige que CHW se someta a un proceso de revisión y certificación de acuerdo con las normas propias de la Diócesis de Phoenix, y proporcione al personal del centro la "formación permanente" en la ética y las directivas religiosas bajo la autoridad del consejo diocesano de ética médica o el Centro Nacional Católico de Bioética.
"Solo si todos estos elementos están de acuerdo, voy a posponer cualquier acción contra el Hospital St. Joseph y el CHW", señaló el Obispo y precisó que tomará las medidas canónicas, si la empresa no se compromete a cumplir antes del 21 de diciembre.
Las acciones contra el Hospital incluyen la eliminación de la Eucaristía de las capillas y tabernáculos en el hospital, la revocación de la autorización de los sacerdotes para celebrar Misa ahí, y una advertencia pública de que St. Joseph ya no es un hospital "católico".
"Esta es una decisión que será sumamente difícil para mí", reconoció el Obispo Olmsted, "pero es algo que puedo y debo hacer".

Coraje y formación para anunciar a Cristo en sociedad secularizada, pide el Papa

 
En un mensaje enviado al Arzobispo de Nápoles, Cardenal Crescenzio Sepe, por el Año Jubilar de esta arquidiócesis italiana, el Papa Benedicto XVI alentó a los católicos a vivir la fidelidad, el coraje del testimonio y tener una buena formación cristiana para anunciar el Evangelio en medio de una sociedad secularizada.

En el texto con fecha 14 de diciembre y dado a conocer este jueves por L’Osservatore Romano, el Santo Padre señala que el patrimonio religioso de Nápoles "exige la coherencia de la fidelidad y el coraje del testimonio".
Esta tarea, que debe hacerse con "vigor y arrojo apostólico", reconoce Benedicto XVI, se complica en medio de un "contexto socio-cultural que hoy es muy distinto al pasado" marcado por la difusión de "una visión secularista de la vida y la influencia del mal que afligen a la vida civil, insidiada por el individualismo".
Ante los modelos negativos y erróneos que afecta la vida familiar y social, el Papa resalta la "urgencia de la formación humana y cristianade los muchachos y muchachas, porque ellos están gravemente expuestos a los riesgos de las desviaciones".
"Es necesario por ello formar hombres y mujeres de personalidad fuerte, de sólida fe y coherente vida cristiana".
Benedicto XVI exhortó luego a "los padres a hacer conocer a Jesús y su mensaje a los hijos, desde pequeños, con los signos y palabras que la comunidad cristiana desde siempre ha sugerido y practicado. El futuro depende en gran parte del éxito de este esfuerzo formativo integral".
En los distintos ambientes de la vida, prosiguió, "los cristianos están llamados a ser operadores de la verdad y testigos valerosos del Evangelio; cada uno puede y debe esforzarse para que los valores espirituales y éticos, traducidos en estilos de vida, ofrezcan una contribución determinante a la edificación de una sociedad más justa y fraterna".
"Será necesario entonces esforzarse para asegurar, con la inspiración y la fuerza que vienen de Dios, relaciones de auténtica caridad, que se expresen en formas concretas de solidaridad y servicio, para mostrar ejemplos de vida alternativos, accesibles a todos y, al mismo tiempo, emblemáticos".
Finalmente el Papa Benedicto XVI resaltó que "así se podrá reforzar la conciencia de que también hoy, como siempre, la semilla del Reino de Dios está presente y activa: una semilla cargada de porvenir, capaz, si es acogida de modo personal y generoso, de transformar incluso las situaciones más difíciles y de renovar el corazón y el rostro de Nápoles".

Respetar siempre y en todo lugar libertad religiosa, exhorta el Papa Benedicto XVI

 
Al recibir esta mañana las cartas credenciales del nuevo Embajador de Italia ante la Santa Sede, Francesco María Greco, el Papa Benedicto XVIexpresó su esperanza de que en todo lugar y siempre se respete el derecho fundamental a la libertad religiosa sin la cual no es posible el desarrollo humano integral.

Este discurso se da un día después de que se diera a conocer el mensaje del Papa Benedicto XVI para la 44° Jornada Mundial de la Paz que se celebrará el próximo 1 de enero de 2011, titulado precisamente "La libertad religiosa, camino para la paz" en el que el Santo Padre solicita el respeto y la promoción de este derecho humano fundamental.
En su discurso de hoy el Santo Padre recordó los preparativos para la celebración del 150 aniversario de la unificación de Italia, un proceso que comenzó en 1861 y afirmó que "uno de los aspectos más importantes de ese largo y, a veces, agotador y difícil camino, que llevó a la actual fisonomía del Estado italiano, ha sido la búsqueda de una correcta distinción y de la justa forma de colaboración entre la comunidad civil y la religiosa".
Esta exigencia, dijo es "muy sentida en un país como Italia, cuya historia y cultura están profundamente marcadas por la Iglesia Católica y en cuya capital tiene su sede episcopal la Cabeza visible de esa comunidad, difundida en todo el mundo".
"Estas características, que desde hace siglos forman parte del patrimonio histórico y cultural de Italia no pueden negarse, olvidarse o marginarse: la experiencia de estos 150 años nos enseña que, cuando se ha intentado hacerlo, se han causado peligrosos desequilibrios y fracturas dolorosas en la vida social del país".
En este sentido, el Papa resaltó la importancia de los Pactos Lateranenses y del Acuerdo de Villa Madama, que "establecen las coordenadas de un justo equilibrio de las relaciones, provechosas tanto para la Sede Apostólica, como para el Estado y la Iglesia en Italia".
"Esos acuerdos internacionales no son expresión de una voluntad de la Iglesia o de la Santa Sede de obtener poder, privilegios o posiciones de ventaja económica y social, ni tienen la intención de ir más allá del ámbito que es propio de la misión asignada por el divino Fundador a su comunidad en la tierra".
Por el contrario, explicó el Papa, "estos acuerdos hallan su fundamento en la justa voluntad por parte del Estado de garantizar a los individuos y a la Iglesia el pleno ejercicio de la libertad religiosa, un derecho que no tiene sólo una dimensión personal".
La libertad religiosa, precisó, "es un derecho, no solo del individuo, sino también de la familia, de los grupos religiosos y de la Iglesia, y el Estado está llamado a tutelar no solo los derechos de los creyentes a la libertad de conciencia y de religión, sino también la función legítima de la religión y de las comunidades religiosas en la esfera pública".
"El ejercicio adecuado y el correspondiente reconocimiento de este derecho permiten que la sociedad aproveche los recursos morales y la actividad generosa de los creyentes. Por eso, no se puede pensar en conseguir el verdadero progreso social recorriendo el camino de la marginación o incluso del rechazo explícito del factor religioso, como en nuestro tiempo se tiende a hacer de diversas maneras".
Una de ellas, advirtió el Papa, "es, por ejemplo, el intento de eliminar de los lugares públicos los símbolos religiosos, en primer lugar el Crucifijo, que es ciertamente el símbolo por excelencia de la fe cristiana, pero que, al mismo tiempo, habla a todas las personas de buena voluntad y, como tal, no es un factor que discrimina".
Benedicto XVI agradeció al gobierno italiano en este tema haber obrado con "una correcta visión de la laicidad y a la luz de su historia, cultura y tradición, encontrando además el respaldo de otras naciones europeas".
Seguidamente señaló que "mientras en algunas sociedades hay intentos de marginar la dimensión religiosa, las noticias recientes atestiguan también que en nuestros días haya abiertas violaciones de la libertad religiosa. Frente a esta dolorosa realidad, la sociedad italiana y sus dirigentes han demostrado una especial sensibilidad por la suerte de las minorías cristianas, que, a causa de su fe, son objeto de violencia, de discriminación o se ven obligadas a una migración forzada de su patria".
Finalmente el Santo Padre expresó su esperanza en que "cada vez se tome más conciencia de esta problemática y, en consecuencia, se intensifiquen los esfuerzos para que se respete plenamente, en todos los lugares y por parte de todos, la libertad religiosa. Estoy seguro de que al compromiso en ese sentido de la Santa Sede no le faltará el apoyo de Italia en el ámbito internacional".

jueves, 16 de diciembre de 2010

Celebración de la Natividad de Nuestro Señor Jesús



Te invitamos a la Celebración de la Natividad de Nuestro Señor Jesús.

“…«siendo rico, por vosotros se hizo pobre» (2 Corintios 8, 9). Su pobreza enriquece a quien la abraza y la Navidad trae alegría y paz a quienes, como los pastores, acogen en Belén las palabras del ángel: «esto os servirá de señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre» (Lucas 2, 12). Sigue siendo el signo también para nosotros, hombres y mujeres del siglo XXI. No hay otra Navidad.”
Benedicto XVI

Sábado 18 de Diciembre en punto de las 7:30 pm.

Centro Medalla Milagrosa (de la Parroquia de San Pío X)

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